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Viaje fotográfico 2022: Cabo de Gata

By 14 diciembre, 2022diciembre 17th, 2022No Comments12 min read

Tres años después de mi viaje por Navarra y País Vasco, vuelvo a realizar un viaje fotográfico. Esta vez el destino era el Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar e iría en autocaravana, acompañado por mis amigos Juanma, Namor y Emilio. ¡Sí, he dicho autocaravana! Creo que viajar en este tipo de vehículo era el punto extra de esta experiencia. Antes de seguir, me gustaría dar las gracias a la empresa Autocamper Alicante por facilitarnos la autocaravana.

Durante esta y las siguientes entradas os contaré mi experiencia durante los cinco días que duró la aventura y ya os adelanto que fue increíble, aunque se puede decir que sufrimos algún contratiempo que otro fotográficamente hablando. Al final de cada día añadiré los vídeos que ha realizado mi compi Juanma para intentar que tengáis una experiencia lo más completa posible. ¡Arrancamos!

4 de noviembre de 2022

La idea era salir sobre la hora de comer, pero, finalmente, entre unas cosas y otras, terminamos de cargar el equipo y realizar una primera compra pasadas las 18:00 horas. En ese mismo instante, que era la puesta de sol, nos sorprendió un espectacular atardecer lleno de nubes con tonos anaranjados. ¿Era un buen presagio? Lo más gracioso es que empezaron a llegar los primeros mensajes por las redes sociales para saber si lo habíamos fotografiado. No sabíamos ni qué decir… jaja.

Nuestro primer destino del viaje era la Torre del Pirulico, situada entre Mojácar y Carboneras (Almería) para empezar a realizar las primeras fotografías nocturnas. Justo antes de llegar nos pusimos en contacto con la Guardia Civil para informar de dónde íbamos a estar y para confirmar dónde podíamos estacionar y pernoctar ya que viajar con autocaravana requiere conocer la legislación vigente en función de la comunidad autónoma a la que viajes.

Nada más llegar empezamos a fotografiar el Pirulico y volví a sentir la sensación tan maravillosa de estar en la inmensidad de la noche. Tras varios encuadres bajamos hasta un arco de piedra natural que hay muy cerca de la torre. El único inconveniente es que la luna estaba ya bastante lateral y nos creaba una sombra muy fuerte en uno de los lados. Pero bueno, aquí os dejo las fotos:

Sobre las 02:00 horas, ya cansados, nos fuimos a cenar. La noche entre coloquios y risas se alargaría unas cuantas horas más.

5 de noviembre de 2022

La primera toma de contacto con la fotografía nocturna durante la primera noche no había ido realmente mal o esa era la sensación que yo tuve. Nos despertamos a mitad de mañana, desayunamos junto al mar y pusimos rumbo a un rincón muy cerca de San José, ahora sí, en el Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar. Entre unas cosas y otras, con parada incluida en el supermercado, llegamos a nuestro destino para la hora de la comida. Allí nos esperaban Manuel y Mariano, amigos de Emilio y Namor, que se habían acercado para comer con nosotros.

Entre charlas y risas, nos dio la hora del atardecer y bajamos a una pequeña cala para empezar con el trabajo, aunque justo antes aproveché para hacer alguna fotografía al entorno y a una camper que teníamos en las inmediaciones.

Ya entrada la noche, nos adentramos en una cueva para realizar una fotografía en la que era necesaria la aportación de los cuatro. Juanma y Namor se quedaron con las cámaras para realizar el encuadre y todo lo relacionado con la exposición; Emilio fue el encargado de aportar la luz y yo, en esta ocasión, hice de modelo improvisado. Creo que el resultado fue bastante bueno.

Una vez que terminamos allí, cogimos la autocaravana y, casi una hora después, llegamos a Tabernas. Más concretamente fuimos a uno de los decorados de Juegos de Tronos en el que se rodaron escenas de una de las ciudades Dothraki. A la hora en la que llegamos, la luna ya estaba bastante lateral e hizo que tuviésemos unas sombras de los edificios bastante marcadas. Aparte de las fotografías que realicé, colaboré en otras tomas de Namor y Emilio.

La cena, con tanta fotografía, se volvió a alargar y nos dieron las tantas para acostarnos. Por fin, al día siguiente, iríamos al Arrecife de la Sirenas, el lugar que todos teníamos más ganas de visitar e inmortalizar.

6 de noviembre de 2022

A media mañana, con cuatro o cinco horas de sueño, nos despertamos y visitamos los decorados a la luz del día ya que el día anterior habíamos llegado de noche y no pudimos verlos bien del todo. Resulta muy curioso ver cómo todo es de cartón-piedra y está estratégicamente colocado para que todo «cuadre» en la televisión, pero detrás de esas fachadas solo hay andamios y estructuras. Me pareció sorprendente el estado de conservación que aún tenían a pesar de haber pasado unos 10 años desde que se rodó allí la serie de Juego de Tronos.

Entre ambos destinos hicimos una parada técnica para repostar, vaciar aguas grises y para comer. Tras terminar, pusimos rumbo para el Arrecife de las Sirenas. Una vez allí, como hemos hecho durante todo el viaje, avisamos a las autoridades competentes de nuestra presencia y de que pensábamos pasar la noche haciendo fotografías. Sin embargo, en esta ocasión, no recibimos la autorización para estar allí ni siquiera para poder estacionar. Teníamos claro que acampar y pernoctar no era posible en pleno Parque Natural, pero la restricción de que tampoco podíamos estacionar desde la puesta de sol hasta su salida nos pilló en fuera de juego. Pese a que les comentamos a las autoridades que solo necesitábamos estacionar para hacer fotografías, nos denegaron el acceso. Lo más sorprendente es que nos dijeron que si fuésemos en un coche, no habría ese problema. La verdad es que es algo que no logramos entender.

Buscamos alternativas como dejar la autocaravana en una localidad e ir andando hasta el Arrecife, pero era mucho tiempo y teníamos que andar cientos de metros por una carretera sin arcén, así que lo descartamos. También llamamos a un taxi para saber lo que nos costaría aparcar en una localidad y que nos llevase al Arrecife, pero rondaba los 60€ cada viaje, por lo que esta idea la desechamos también enseguida. Los ánimos se derrumbaron al ser conscientes de que no sería posible fotografiar nuestro sitio estrella del viaje. No nos lo podíamos creer.

Sin plan B, cosa que seguramente deberíamos haber tenido, empezamos a buscar alternativas para fotografiar alguna localización esa noche. Finalmente, decidimos ir a la playa de Cocedores, que en realidad era la última parada.

Mientras cenamos, no dejábamos de pensar en lo que había pasado, pero no teníamos tiempo que perder y nos pusimos a buscar la localización del día siguiente.

7 de noviembre de 2022

Volvimos a levantarnos bastante tarde porque por las noches casi siempre las alargábamos entre extensas charlas y risas. Finalmente, el destino elegido fue Cabo de Palos, pues así estaríamos cerca de Cartagena para al día siguiente dejarnos en casa y que Namor y Emilio pudiesen regresar a casa en menos tiempo.

Con las vistas de los Islotes del Descargador de fondo comimos y rápidamente cogimos todo el equipo para fotografiar el atardecer ya que la sobremesa casi nos juega una mala pasada y por poco nos quedamos sin hacer fotos.

La previsión no era muy favorable, aunque al final se metieron algunas nubes y el cielo se tiñó un poco de color de rosa. En este caso me centré en intentar realizar una imagen onírica utilizando vaselina en un cristal que puse antes de la lente. El resultado en cámara me gustó mucho más que al verlo en el ordenador. ¡Toca seguir practicando!

Por la noche fuimos a Cala Reona para, otra vez en grupo, realizar una fotografía entre todos. En este caso, por el acceso más complicado, los modelos de la toma fueron Namor y Juanma y el resultado fue bastante interesante. Justo antes se realizó otra fotografía con una silueta en un saliente.

Llegó el momento de acostarnos con las maravillosas vistas del Faro de Cabo de Palos.

8 de noviembre de 2022

El viaje llegaba a su fin, pero antes tuvimos fuerzas para despertarnos temprano y fotografiar el último amanecer. La previsión era favorable, pero todo pasó muy rápido y casi no me dio tiempo a buscar un par de encuadres realmente interesantes. Se hizo lo que se pudo.

Siendo conscientes de que el viaje llegaba a su fin, desayunamos y pusimos rumbo a Cartagena para organizar todo lo que teníamos en la autocaravana y dejarnos en casa.

Conclusiones

Para este viaje, que se organizó en apenas un par de semanas, yo no contaba con sacar mis mejores fotografías, por un lado, porque hacía muchísimo tiempo que no hacía fotografía nocturna; por otro, porque iba con gente que hace un trabajo diferente al mío y realmente me apetecía más ver cómo lo hacían para así seguir aprendiendo. Sin embargo, viajar en autocaravana era una cuenta pendiente, tras mi viaje en camper el pasado mes de abril, y ha sido toda una pasada, pese a algunos inconvenientes que nos hemos encontrado por ir en este tipo de vehículo.

Sin duda, lo mejor de todo, como sí me esperaba, ha sido ir junto a mis amigos Juanma, Namor y Emilio, que fueron las últimas personas con las que realicé un viaje fotográfico (Navarra y País Vasco) y me hacía especial ilusión volver a retomar estas experiencias con ellos. En definitiva, he pasado cinco días maravillosos con decenas de horas de conversaciones, numerosas hinchetas de buena comida e incontables momentos de risas. Solo espero que en un futuro podamos repetir.

Antes de terminar, me gustaría dar las gracias a todo el mundo que nos siguió por las redes sociales y a todos los que están leyendo estas líneas por haber llegado hasta aquí. No me puedo olvidar de darle las gracias nuevamente a Autocamper Alicante (gestiones de Namor incluidas) por facilitarnos la autocaravana.

Muy pronto más y mejor.

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